Tras una cálida bienvenida en recepción, nos asignaron una parcela encantadora. Mi francés vacacional no me lleva muy lejos, así que me alegré mucho de que hablaran inglés (e incluso algo de holandés). Al final, nos quedamos más tiempo del previsto. Ir en bicicleta o andando al Lidl o al centro es fácil.
Baños limpios, duchas gratuitas sin prisas. La piscina es pequeña pero agradable. ¡Venimos aquí a menudo! Las tarifas de ACSI son más bajas que las de las parcelas para autocaravanas del pueblo.